domingo, 14 de agosto de 2011

The city that never sleeps

Con una semana de retraso llegó el viaje a Nueva York a este Mundo de Margaritas. Pero como suele decirse… más vale tarde que nunca :-).

El viernes 5 de agosto, quedé con Laura y Patricia en la estación de South Boston para coger el autobús a Nueva York. De Laura ya os hablé en la primera entrada, y Patricia es una chica nueva, que llegó hace 10 días, y que va a estar aquí hasta el 31 de octubre, así que yo encantada porque tengo compañía hasta el día antes de irme! El autobús salió con bastante retraso y encima pillamos mucho tráfico a medio camino y también dentro de NYC, así que al final llegamos casi 2h más tarde de lo previsto. 

Lo primero que hicimos fue ir al apartamento, que nos sorprendió muy gratamente. Estaba muy bien situado, cerquita de Central Park, a 5min de la estación de metro y nos salió casi más barato que un albergue, así que esperábamos encontrarnos “sorpresa” al llegar, pero no fue así, ¡estaba genial! Tan contentas, dejamos todo allí y pusimos rumbo a nuestra primera parada "Times Square”

Times Square
Times Square
Nada más salir del metro, ya es impresionante. Hay tantas luces que no sabes dónde mirar, todo tan llamativo… y eso que ahí ni siquiera estás en “la plaza”. Seguimos andando por donde iban los ríos de gente (imposible equivocarte de calle, vamos) y de repente, aparece en lo alto, esa imagen que todas los días 1 de enero sale en nuestras televisiones después de la de la Puerta del Sol.

Estuvimos dando una vuelta por esa zona, que está llena de tiendas, bares, restaurantes y un ambientazo increíble. Era bastante raro, porque si desde dentro de una tienda mirabas hacia fuera, parecía de día, y eso que ya eran más de las 12 de la noche… Después de pasear un poco volvimos al apartamento, que al día siguiente nos esperaba un largo día.

m&m's shop at Times Square
 Al día siguiente antes de las 8 y media de la mañana estábamos saliendo. Nuestra idea era visitar el Museo de Historia Natural que estaba muy cerca del apartamento, pero como era demasiado pronto, pasamos primero por Central Park hasta que lo abrieran. 

Central Park West
Mañaneo en Central Park

El museo es enorme. Estuvimos dentro 3h, y no nos paramos a ver nada en profundidad, simplemente  veíamos las cosas mientras pasábamos por su lado. Los que entienden de eso, dicen que una de las mejores cosas del museo es la colección de dinosaurios, que tiene ejemplares únicos y muy importantes, y la verdad es que era bastante impresionante. En general, algunas partes del museo están muy bien, pero para mi gusto, hay demasiadas zonas dedicadas a maquetas de animales de diferentes partes del mundo, muy bonito, pero eso, todo de mentira…

American Natural History Museum - Biodiversity

American Natural History Museum - Dinosaurs

American Natural History Museum - Patricia, Laura y yo
Al salir del museo volvimos a Central Park, y lo cruzamos desde la mitad más o menos hasta el sur, para llegar a la 5ª Avenida. Yo ya había oído que lo que más impresiona del parque es que cuando estás dentro no se escucha nada del ruido de la ciudad, si te paras a pensar que tiene casi 1km de ancho y 4km de largo, es bastante normal. A mí lo que me impresionó es que no hace falta irse al centro del parque… con que entres 50m ya te has aislado de la ciudad por completo. 

Central Park

Otra de las cosas que me impactó es la cantidad de gente que va por allí corriendo, montando en bici, patinando, etc… Es tantísima, que casi te dan ganas de ponerte a correr a su lado.

Central Park

Central Park
Despues de parar a comernos un auténtico “Hot Dog” de Central Park (una gran decepción) y andar un buen rato, por fin, llegamos a la 5ª Avenida. Yo siempre había pensado que lo de los taxis amarillos de NYC sería igual que en España, de vez en cuando, ves uno y que a ver si tenía la suerte de poder hacerle una foto a alguno… ¡la suerte sería hacer una foto sin que saliera ninguno! Es increíble el trasiego de taxis, coches, autobuses y gente que tiene esa calle; y también es increíble la cantidad de tiendas. Por cierto, la que más veces contamos repetida fue nada más y nada menos que Zara, ¡ahí estamos!

5th Ave - Tiffany & Co.

5th Ave. - Yellow cabs
Seguimos bajando por la 5ª Avenida mientras veíamos la Catedral de San Patricio, el Rockefeller Center (qué decepción… donde en invierno tienen la mítica pista de hielo para patinar… en verano sólo hay mesas de bares con sombrillas), pero sobre todo vimos tiendas, muchas tiendas. 
5th Ave - San Patrick's Cathedral

5th Ave - Rockefeller Center
Despues fuimos al World Trade Centre, llovía y no pudimos enterarnos muy bien de cómo estaba el asunto allí, pudimos ver un cartel de algo que están construyendo en memoria de las víctimas, y un par de “recuerdos” que tienen por allí. La gente según pasaba por delante se santiguaba. Cuando salimos de allí las tres dijimos lo mismo, teníamos la carne de gallina.

World Trade Center

World Trade Center - Homenaje a los héroes
Nuestro siguiente punto en el Planning era coger el ferry a Staten Island (¡gratis!) para poder ver la Estatua de la Libertad un poco más de cerca, y la panorámica de Manhattan desde el otro lado. De camino al puerto, nos desviamos un poco para pasar por Wall Street.

Wall Street - Si se descuidan no se ve la bandera...
Una vez en el ferry, el trayecto dura unos 20min, y el barco pasa muy lejos de la estatua, más de lo que yo creía, así que tuve que emplearme a fondo con mi cámara nueva para intentar conseguir alguna foto.

Mahattan

Liberty Enlightening the World

New Jersey
Nada más llegar a Staten Island cogimos el ferry de vuelta a Manhattan y pusimos rumbo al puente de Brooklyn, la última parada del día. Nos habían recomendado que una vez que empezásemos a andar por el puente no mirásemos hacia atrás hasta llegar al segundo pilar. Era bastante difícil porque por el rabillo del ojo veías las luces a ambos lados y costaba no girarse a echar un vistazo… Cuando casi habíamos llegado, ¡una pareja nos preguntó muy sonrientes si les podíamos hacer una foto! :-s Intentamos explicarles que no queríamos mirar hacia atrás hasta que no hubiéramos llegado al otro lado pero… para mí que nuestro inglés no fue suficiente, porque pusieron una cara de “menudas bordes” jaja. Al final, llegamos al segundo pilar, nos dimos la vuelta y… fue un poco chasco. Estaban pintando, remodelando o lo que fuera y había plásticos y chapas por todas partes! Aun así, y aunque los plásticos se ven en la foto, yo creo que la “espera” sí que mereció la pena.

Manhattan from the Brooklyn Bridge

Manhattan from the Brooklyn Bridge

Empire State from the Brooklyn Bridge
Después de hacernos las correspondientes fotos estábamos tan cansadas que nos sentamos en un banco antes de volver… Por desgracia el tiempo decidió que nos había dado suficiente tregua y empezó a diluviar, así que en volver debimos tardar la mitad que en llegar al segundo pilar… ¡cualquiera se andaba con contemplaciones!

The Brooklyn Bridge - iPhone panoramics
Empapadas llegamos al metro y dado lo tarde que era, fuimos a cenar algo a Times Square y despues… vuelta a casa, que 17h por ahí danzando ya eran suficientes.

El domingo fuimos directamente a la 5ª Avenida a lo ver lo que nos había quedado el día anterior. La primera parada fue el Top of the Rock, un mirador que hay en lo alto del Rockefeller Center, desde el que se puede ver ciudad todo lo lejos que te alcance la vista… 

Central Park desde el Top of the Rock

Laura y yo con el Empire State de fondo
 Lo siguiente fue la Estación Central (¡tan de película!), el edificio Chrysler y ya… cogimos un autobus hacia el sur, que nos acercaba al final de nuestro viaje.

Chrysler Building
Nos bajamos en el Soho, con la esperanza de encontrar un mercadillo que habíamos leído que había los domingos... pero ni rastro. La verdad es que a estas alturas del viaje estábamos ya muy cansadas (al menos yo) y con el equipaje a cuestas, así que sin investigar mucho seguimos hasta China Town que era donde estaba la parada de nuestro autobus de vuelta a Boston.

Soho - una de las calles principales
Yo había oído hablar varias veces del gran mercado de imitaciones que se mueve en China Town en NYC… lo que no sabía era que nada más entrar, cientos de chinas te “acosan” diciendo solo “watches, watches, rolex, watches, bags” (-relojes, relojes, rolex, relojes, bolsos-) Las mismas palabras repetidas siempre, junto con el acento de las chinas, hacía que fuera una especie de trabalenguas bastante divertido.

China Town

Y despues de aventurarnos en China Town, cogimos nuestro autobus de vuelta. Por suerte, esta vez sólo tardo 3h y 45min así que a las 10 de la noche, estábamos en Boston otra vez.  Nos quedaron muchas cosas por ver… pero lo usaré como excusa para poder volver.

En definitiva… ese fin de semana medimos las distancias en km, el café en litros, lo visto y disfrutado en nº de ampollas en los pies y el balance en agotamiento general. Aun así, mereció la pena visitar “la gran manzana”. No creo que sea una ciudad que destaque por bonita o por cultural (evidentemente tiene ambas cosas), pero tiene un algo que gusta. Unos días antes de ir, alguien me preguntó que qué tenía todo el mundo con Nueva York, que por qué todo el mundo tenía tantas ganas de ir… Yo creo que la culpa la tiene el cine, la tv… según paseaba por allí no paraba de imaginarme escenas de pelis, series, miles de situaciones que día a día vemos desde nuestras casas,  y que vienen a tu cabeza cuando paseas por sus calles.

Para mí, el mayor encanto de Nueva York es… que es Nueva York y que tiene tantas cosas tan diferentes… que es imposible de definir.

Besos y hasta la próxima

3 comentarios:

Marta dijo...

Pero que bonitoooooooo, pero que impresionante, pero que envidia y como te odio jajajaja. Con tantas tiendas ¿no te compraste nada? no me lo creo jajajajaja. Sigue disfrutando tantoooo y siguenoslo contando jejejejeje. Besazoooos

Elena dijo...

Q pasada NYC Neree !!! Sigue aprovechando como hasta ahora !!! 1 bsuco desde el Norte español jajaja !!!

Anónimo dijo...

Mas alla de la demora, el hecho de conseguir un alojamiento en manhattan le permite a uno pasar unas vacaciones en un país y por sobre todo una ciudad ideal. Me encantaría poder asistir nuevamente a ver sus museos y recorrer sus calles. En este momento, no estoy planeando aun mis vacaciones pero siempre tengo en mente volver a EEUU, porque cuando fui pase unas vacaciones muy buenas